Desconfianza, entusiasmo y asimilación. ¿Seguirá nuestra relación con la IA el camino habitual de las nuevas tecnologías?

Si alguien navega por la hemeroteca de este periódico, puede cruzarse con un artículo publicado el 8 de diciembre de 1990 por Xavier Mulet i Baixauli (no es familia del firmante de estas líneas), ingeniero informático, economista y profesor asociado en la Universidad Politécnica de Valencia. En este artículo argumentaba a favor de la informatización del servicio de salud. El autor describía las probables ventajas que tendría un sistema de salud informatizado y la existencia de una tarjeta sanitaria. Prácticamente todas las predicciones que hacía en 1990 las puede experimentar cualquier ciudadano que utilice un servicio de salud público en 2026. Por lo tanto, aplicar ordenadores a los servicios públicos, lejos de aumentar la brecha social, lo que hizo fue disminuirla.
La evolución de las máquinas domésticas
— Podríamos hacer un análisis parecido centrándonos en la habitación más importante del hogar: la cocina. La gente que hace 30 años decía que nunca tendría microondas hoy no concibe calentarse el agua para el té en un cazo como lo hacía su abuela. Hace cinco años nadie sabía lo que era una airfryer y ahora se ha convertido en un complemento imprescindible en cualquier cocina…
— ¿Qué viene ahora? Yo me inclino por impresoras 3D de comida, capaces de reproducir cualquier plato a partir de unas materias primas genéricas. ¿Apostamos?
1 day ago
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